Martes 19 de julio
Plaza de Toros de La Línea de la Concepción
Gran Novillada en clase práctica
3 erales y 2 añojos de GAVIRA para
Cristian Medinilla, Juan Cortés, Jiménez López, Jesús Nieto y Miguel Ángel Pacheco
A las nueve de la noche, con aire frío de poniente, la plaza casi llena y bajo la presidencia de don Francisco Díaz Chico, dio comienzo el único festejo taurino de la Feria de La Línea de este año, una novillada en clase practica organizada por la Escuela Taurina Linense para dos de sus alumnos y otros invitados de la comarca y la provincia.
De la Escuela Taurina de San Fernando vino Cristian Medinilla, de rojo y oro, al que toco en suerte un novillote colorao y de cuerna acapachada que no le dió muchas opciones ya que de salida mostró su tendencia a corretear por el ruedo rehuyendo los capotes y a buscar refugio en la zona de chiqueros. El de la Isla intentó recogerlo y pararlo con la capa pero tras arrancar algunas verónicas al huidizo animal, lo que sacó en claro es que el bicho embestía con franqueza por el derecho pero que por el izquierdo se defendía y arroyaba. Como además de estas virtudes el novillo tenía pocas fuerzas y no se empleaba, salió el Seba montado en un caballo y le puso una incomprensible puya antes de que los banderilleros clavaran dos pares de pares de palos que acabaron con el novillo derrengado por el suelo y con el convencimiento de que debía escapar de esos hombres tan malos, así que se rajó y se fue buscando la puerta de chiqueros, de donde no quiso salir el resto de su vida. Cristian no tuvo más remedio que irse también a los chiqueros a buscarlo e intentar convencerlo de que saliera alguna vez de allí pero no hubo entendimiento. De vez en cuando en animalejo salía de su retiro y embestía y el de San Fernando lograba alguna tanda aceptable por el derecho, pero en cuanto remataba con el de pecho o intentaba torear al natural se topaba con el peligroso pitón izquierdo del torete. Entró a matar Cristian y tras pinchar el la suerte natural logró en la contraria una estocada trasera y casi entera. Ensayó el descabello y oyó un aviso. Siguió practicando con el descabello un rato y por fin dobló el animalito. Fue aplaudido el de la Isla y se vieron unos poquitos pañuelos, suficiente para que el presidente considerara que había que darle una oreja.

Para bajarle los humos al novillo salió otra vez el Seba montado en un caballo y le puso una vara trasera muy protestada para luego rectificar y barrenar un poquito más cerca de morrillo. Se va el el Seba entre pitos y el novillo se vuelve a su sitio, le ponen dos pares con aprietos porque, visto lo que le pasa cuando sale, no quiere moverse de allí. Para iniciar la faena de muleta pide Cortés a los peones que le traigan el toro y e inicia una tanda de derechazos por bajo y doblando las rodillas pero no se hace con el animal, que como ya es costumbre se vuelve a su sitio. Se convence Cortés que tiene que ir hasta allí a buscarlo. A favor de querencia el toro se muestra en actitud defensiva y de vez en cuando acomete cuando se ve con ventaja. Cortés tras muchos preparativos solo logra monopases, sin ligar nunca, series de dos y el de pecho. Visto esto, debió pensar Cortés que ese novillo no le iba a su estilo, pero claro el traía pensada una cosa y resulta que el animal había pensado otra distinta, así que no hubo, como se dice, acoplamiento. A pesar de todo, es jaleado desde los tendidos por sus amigos y le tocan música y tras pinchar dos veces logra al tercer intento una estocada tendida casi entera que el toro escupe poco a poco y tras varios descabellos le conceden dos orejas que pasea entre aclamaciones de sus partidarios y amigos, con dos grandes ramos de flores en las manos y acompañado de sus dos hermanillas vestidas de flamencas y tocadas con mantillas blancas.



En resumen, ¿qué hemos aprendido en esta la clase práctica?: que hay que estar pendientes Jiménez López de Algeciras y de Pacheco de La Línea.
FOTOS by Roca