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lunes, 11 de junio de 2012

EL TOREO DE CAPA DE RAFAEL CERRO

Sevilla, 7 de junio de 2012, Corpus Christi, novillos de Montealto

Fotos de ÁLVARO PASTOR TORRES

Recibiendo en el tercio con un farol

RAFAEL CERRO nace en Navalmoral de la Mata (Cáceres) el 2 de febrero de 1993. Alumno de la Escuela Taurina de Badajoz. Comienza a torear en el año 2009. En julio de 2010 sale triunfador del ciclo de novilladas sin caballos organizada por la Real Maestranza de Sevilla  y en agosto es proclamado triunfador del ciclo de novilladas organizadas por la Asociación Andaluza de Escuerlas Taurinas "Pedro Romero" (las populares novilladas de Canal Sur). Debuta con caballos en Olivenza el 11 marzo del 2011 con novillos de Bernardino Píriz y sale a hombros. Ese misnmo año suma 24 novilladas en las que corta 34 orejas y dos rabos. Su presentación en Sevilla con caballos el 15 de mayo deja buen sabor al cortar una oreja a su primer novillo de Esparataco. Quince días después es ovacionado al terminar de matar a su primer novillo de El Ventorrillo. En la temporada 2012 ha pasado desapercibido en su primera comparecencia en Las Ventas el 22 de abril con novillos de Monte la Ermita, pero ha vuelto a dejar buena impresión en la de Nazario Ibáñez. El pasado 7 de junio toreó en la del Corpus en Sevilla y a pesar que la vuelta al ruedo a su segundo fue discutida, volvió a dejar buen cartel.

Gaoneras con el compas abierto
Despidiendo al novillo con una larga
Arroyado al recibir a portagallola

viernes, 8 de junio de 2012

LOS TOROS DEL CORPUS CHRISTI EN SEVILLA

UNA CUESTIÓN DE FE

Jueves 7 de junio de 2012
Festividad del Corpus Christi
Plaza de Toros de Sevilla
Seis novillos de Montealto para Sergio Flores, Rafael Cerro y Juan Ortega 

FOTOS AURELIO PÉREZ
desde su iphone
Hacia 1245 la monja agustina Juliana de Mont Cornillón, devotisima del Santísimo Sacramento, vió mientras oraba ante el sagrario una gran luna llena manchada de negro. Inmediatamente lo comunicó al obispo de Lieja, que de acuerdo con los teólogos de la diócesis  interpretó  la visión como la existencia de un obstáculo que impedía la contemplación de Dios Sacramentado, por lo que Roberto Thorete, que así se llamaba el buen obispo, ordenó la celebración de una fiesta solemne que permitiera que el Señor se mostrara públicamente ante los fieles. 

Algún tiempo después, en 1263,  el clérigo Pedro de Praga peregrinó a Roma para pedir ante las tumbas de Pedro y Pablo la gracia de la fe, pues dudaba de la transubstanciación. Antes de llegar a Roma hizo parada en la localidad de Bolsena y mientras celebraba misa en la basílica de Santa Cristina quiso Dios disipar sus dudas: al partir el Pan en la consagración la Hostia manó sangre y manchó los corporales. Inmediatamente intervinieron los doctores de la Iglesia; San Buenaventura, doctor seráfico, certificó el milagro, el Papa Inocencio IV, que había sido archidiácono de Lieja cuando el milagro anterior, instituyó la fiesta del Corpus Chisti y Santo Tomás, doctor angélico, compuso el oficio solemne. 

Celebra la Cristiandad católica la fiesta el domingo de infraoctava aunque lo tradicional era celebrarlo el  jueves primero después del domingo de la Santísima Trinidad, tradición que mantienen Toledo, Granada y Sevilla, que  fiel a la significación del Jueves Eucarístico, celebra también una tradicional corrida de toros en este día. Sin embargo, como Pedro de Praga, los propietarios y arrendatarios de la Plaza de Toros deben estar pasando una crisis de fe taurina y, no atreviéndose a suprimir del todo la fiesta, han decidido que haya función pero con unos celebrantes  poco solemnes, más bien baratitos. A pesar de los pesares no han dejado de acudir un buen número de devotos y creyentes, al menos esos que habitualmente asisten a las muchas estaciones de penitencia y alguna que otra función de gloria que tienen lugar en el coso anejo a la capilla del Baratillo. Junto a ellos, una mayoría de gentiles de varias naciones deseosos de comtemplar un milagro que les abra el entendimiento taurino. 

Aunque el espítritu anima la fe y la fe mueve montañas, ayer el viento descomponía las telas y los novillos de Montealto  fueron flojos, algunos abantos e inciertos, otros tendían a pararse, cuando no a rajarse descaradamente, y solo alguno se movió algo como para decir que valió. Fueron en general bonitos, y aunque hubo algunos chicos  hubo otros dignos de una corrida de toros en plaza de segunda, sobre todo el castaño y montado quinto y el burraco sexto. En general, auténticos becerros de oro, falsos ídolos, que fueron derribados por la Ley de la puya, auque precisamente ayer no vieramos ningún puyazo de ley. Repasemos brevemente uno por uno.

El primero era negro axiblanco, bragao, pequeño, flojo de remos y fue devuelto por claudicar en varas. Le sustityó como primero bis un hermano clónico sin morrillo, abanto en los primeros tercios al que dieron mucha leña y salió suelto de la segunda vara, fue incierto en banderllas, de embestida descompuesta en la muleta, gazapón y calamocheante. El mexicano Flores no hizo nada de merito y nos aburrimos mucho, entró mal a matar  pinchando dos veces y al tercer intento se llevó un buen tornillazo en el pecho. El cuarto fue un castaño montadito y muy guapo, el de más trapío de la corrida, al que le hizo Cerro un quite por gaoneras. Flores porfió en un intento de faena que el toro, muy descastado, no tenía, colocandose muy bien y todo eso para citar, pero el castañito tenía las patas de plomo. No me acudero que hizo Flores para matarlo, pero si de que yo di tres o cuatro bostezos antes del arrastre. 

Sergio Flores
El segundo novillo se parecía sospechosamente al primero y primero bis, tanto que de llamarse Lázaro aseguraríamos que lo habían resucitado. Recibió dos afarolados de rodillas junto al tercio por parte de Rafael Cerro y salimos de dudas y comprobamos que era otro novillo diferente al ver como se rajaba cuando quiso Cerro torearlo junto a las tablas, pues si aquellos fueron flojos, este simplemete era manso. Se fue Rafael a recibir al quinto a portagallola, no le dió tiempo a mover los brazos y resultó arrollado. Esto siempre pone al público de parte del torero, esperemos que a Rafael no se le ocurra usar el recurso a menudo.  Este novillo embestía más que los demás y esto le valió al extremeño para sacarle una tanda de naturales buena pero la faena fue a menos a medida que se apagaban las fuerzas y los chispazos de casta del toro. Se adornó Cerro con bernardinas, mató de media tendida y ya que la caridad empieza por uno mismo se regaló por su cuenta una vuelta al ruedo. El público más relajado aplaudió mucho, para escándalo de los observantes.  

Juan Ortega es de Sevilla pero recriado en Córdoba; esto dio mucha conversación durante sus dos faenas, a falta de otras cosas más emocionantes que comentar. El tercer novillo de la tarde era otro de los negros berrendos clónicos, un poco más alto, embestía con la cara a media altura, al paso y lanzaba gañafones. Ortega estuvo ahí tragando y aguantando algún desarme; le reconocemos el valor. El sexto, burraco y con presencia de toro, se quedó sin fuerzas después de un puyazo y de clavar los pitones en la arena sin llegar a completar la voltereta, aguantando todo el peso de su cuerpo sobre la cerviz. En la muleta no pasaba y se quedaba buscando los pies. En fin, que el cordobés sevillano se llevó lo peorcito de lo malo. Mató de un pinchazo delantero y caído. 

Finalmente, el milagro no tuvo lugar. Los faltos de fe se fueron decepcionados y aburridos. Los tocados por la gracia volverán, no necesitan milagros, pues creen sin haber visto, perseveran en la fe y esperan que algún día, aunque sea al final de los tiempos, se manifeste el verdadero arte taurino. 

Esto es lo que ví y así lo cuento.


Como después de la devoción viene la diversión, nos fuimos a refrescar el gaznate.


RESUMEN 
Lo mejor: El nombre del obispo de Lieja, muy taurino. La cerveza del Taquilla, frequísima. Las anchoas, los mejillones y el bonito en escabeche de la bodeguita San José, patriarcales.
Lo peor: Casi todo, en especial la gasolina para ir y volver de de La Línea a Sevilla, muy cara.

martes, 24 de abril de 2012

PLAZA PORTATIL DE LA REAL MAESTRANZA, BORREGOS DE DANIEL RUIZ

Lunes 23 de abril de 2012. Plaza de Toros de Sevilla. 12º festejo de abono

Nauseabundo encierro de Daniel Ruiz, al que apeo el tratamiento de don ya que ayer faltó al respeto a todos los que pagamos nuestras entradas para ir a ver la porquería de corrida de toros que trajo a Sevilla. Una corrida de toros pude salir mansa, porque puede ser condición del ganado bravo el mansear, pero lo que no puede estar es mal presentada y falta de fondo físico o, simplemente, no puede estar enferma. El primero era bizco y flojo, fue devuelto y salió un sobrero de Parladé solo un poco menos flojo. El segundo debía pertenecer a otra especie, quizá era un novillo de cebú o un okapi pequeño, más que morrillo tenía giba y era estrecho de sienes por lo que aparentaba tener cuernos, además  no claudicó porque Manuel Cid no le puso la pica. El tercero estaba bien hecho pero era pequeño, anovillado y se cayó al suelo en la segunda vara, lo devolvieron y salío un sobrero de Montealto cuajado y bien presentado pero sin casta. El cuarto fuertemente protestado por anovillado. El quinto salvó el expediente por tener algo de cara. El sexto fue flaco y con cara de becerro, más propio de una portatil de pueblo que de la Plaza de Sevilla.  

Con semejantes desechos tres presuntas figuras del toreo se dedicaron a hacer como que toreaban. Sebastián Castella, ya lo he dicho con ocasión de su anterior actuación, contagia su frialdad al público, al menos a los aficionados. Nadie espera que haga algo de provecho. No se entiende porqué es una de las bases del abono. Silencio en el primer toro, el sobrero de Parladé.  Por intentar dar unos cuantos pases enganchando siempre la muleta por carecer de temple y dejando que los borregos de ayer se la puntearan, le concedieron el inexplicable honor de saludar desde el tercio tras dar muerte a su segundo. 

Cayetano quiso agradar y se fue a recibir al primero a portagallola, le dió una larga cambiada y lo recogió muy bien con  verónicas vibrantes. Ahí se quedó todo. No se picó al extraño animal que le había tocado en suerte, aunque quiso darle importancia, escenificando como siemrpe lo accesorio y no haciendo nada de lo fundamental. Lo mató de una estocada trasera y salió a saludar al tercio muy aplaudido por el mujerío y los encorbatados ocasionales. En su segundo, muy protestado por chico y al que tampoco se picó, desplegó una tauromaquia insulsa y vulgar en la que, como sus compañeros, demostró incapacidad para templar y mandar y todo acompañado por una fuerte división de opiniones en los tendidos, unos pitaban y otros aplaudían. Mató de pinchazo y media. Suponemos que su aparición en La Maestranza le servirá para seguir vendiendo relojes, colonia, ropa y calcetines. 

Daniel Luque va cuesta abajo. Se equivoca con este ganado. Debería optar por hierros encastados porque tiene capacidad e inteligencia para entenderlo, someterlo y agradar a los aficionados. Se estrelló con dos borregas que no tenían un pase ni trasmitían emoción. Como siga así se le pasa la Feria en blanco. 

El público volvió a tener una actitud lamentable. Se aplaude todo, un pinchazo en hueso, un par de baderillas a toro pasado o una caida del picador y, por supuesto, que no se pique a los toros. Comentaba un compañero de localidad que el silencio de Sevilla es un mito, una sublimación de la actitud que en otro tiempo mantenían un público entre los que había mucha gente acostumbrada o familarizada con las faenas camperas y los tentaderos, donde se guarda silencio y quietud para no duistraer a los animales. Hoy día la mayoría de la gente no sabe lo que está viendo y guarda silencio por ignorancia. Decía el mismo vecino, que cada vez hay menos aficionados en la plaza y más público ocasional, que sólo va una vez o de vez en cuando va a los toros a ver a las figuras mediáticas como a Cayetano. 

Azul Soraya. Fue el cometario del día, a falta de cosas realmente interesantes, el color del vestido de José Chacón, segundo de la cuadrilla de Sebastían Castella. Aparecía escrito en el programa como "azul soralla", pero debe ser una confusión con Sorolla, por aquello de los colores y los pintores. En realidad se llama así a una tonalidad de azul en honor de los ojos de la princesa Soraya, primera mujer del Sha de Persia, que debía tenerlos preciosos. Como la corrida de ayer fue una mierda, dicho con perdón y todas sus letras, y no tenemos fotógrafo nos consolamos ilustrando esta crónica con una foto de la princesa persa. 


viernes, 20 de abril de 2012

VENTORRILLO (VIENTO SIN FUERZA)

Foto, Álvaro Pastor Torres
Siete toros de El Ventorrillo. Desiguales. Algunos bien presentados. Otros altos. Otros pequeños y flacos pero les salvaba la cara, como el bien armado 3º, aunque era zurdo. Todos flojos de manos, se cayeron mucho, algunos culpaban al mal estado del piso. Por este motivo devolvieron al  4º y al 6º.  No hubo toreo de capa porque se frenaban o perdían las manos. Entraron casi todos bien a la primera vara, empujando y sin mover la cara pero en la segunda salieron sueltos y no quisieron pelea. Ahí dejaron todas su fuerzas y el genio. Tampoco sirvieron para la muleta por parados, descastados, mansos y sosos. El segundo sobrero fue un castaño precioso de Montealto, parejo y cuajado, sirvió algo en la muleta, pero tampoco fue un dechado de bravura. 

Diego Urdiales, es muy bajito y de La Rioja,  Iván Fandiño vizcaino y usa gomina y Jiménes Fortes que es de Málaga llevaba un vestido feisimo que parecía un chandal caro.  ¿Qué más puedo contarles? 

Vino de la Mancha un viento
más que viento vientecillo
toros de mero aspaviento
los toros del Ventorrillo.

Quien lo ha visto torear 
y lo quiera recordar,
para mi lo mismo vale
un urdial que dos Urdiales

A un toro melocotón
flojo, manso y del montón
el vasco Iván Fandiño
hizo faena de aliño. 

El joven Jiménez Fortes 
no es que toree muy poco 
es que parece llamarse Jiménez
Forte ma non troppo 

Cuando hay toros no hay toreros 
cuando hay toreros no hay toros.
Unas veces no se puede
y otras que puedo no quiero.

domingo, 15 de abril de 2012

ÁLBUM DE D.ÁLVARO PASTOR TORRES.




Siguiendo la recomendación de D.Javier Quintana, disfruto del trabajo de D.Álvaro Pastor Torres, durante la tarde de la 3ª de abono de la Feria de Sevilla de 2012. 

Me tomo la libertad de publicar esta entrada, recomendando la visita a la página de Blog Taurino Remellao en Facebook, desde donde podrán, una vez hayan accedido a dicha red social, visualizar el  álbum de D. Álvaro. 

Magnífico.

OLIVA SOTO, TOREA DE VERDAD PERO SE QUEDA SIN TROFEOS

14 de abril de 2012. Plaza de Toros de Sevilla. 3ª de Abono
Seis toros de Montealto para Oliva Soto, Antonio Nazaré y Diego Silvetti


CON VIENTO Y FRÍO

OLIVA SOTO ENTRANDO A LA PLAZA
Foto de Álvaro Pastor Torres
Montealto ha lidiado una corrida de presentación intachable. Seis toros parejos, negros, rondando todos poco más de 520 Kilos, con cara y astifinos, con presencia y bien hechos. El comportamiento ha sido otra cosa. Han entrado bien al caballo la primera vez, aunque alguno lo ha hecho por su cuenta, sin que lo colocaran, eran fuertes y han empujado, pero la mayoría de ellos han salido sueltos tras el primer puyazo y han rehuido el segundo. En la muleta ha servido el primero, que tenía un interesante punto de violencia y genio. Los demás han sido noblotes y excesivamente pastueños, tirando a mansos, enseguida de paraban y se quedaban a medio muletazo, pero sin malicia para querer hacer presa en los toreros.  

Oliva Soto entendió a la perfección a su primer toro. Se trataba de un bravucón que atacaba con ventaja, pero que si lo molestaban se rajaba. Lo demostró en el caballo, entró muy bien la primera vez pero al sentir la puya salió suelto y la segunda vez no quiso pelea. La virtud del toro era que en la muleta embestía con violencia y repetía con codicia. Soto lo sacó más allá del tercio con pases genuflexos y luego lo toreó por ambos pitones pasándoselo muy cerca, bajando la mano y llevándolo toreado en cada pasa para ligar y rematar las tandas con limpieza y ajustadamente. Cobró una buena estocada entera y algo contraria pero tardó el toro en doblar y desafortunadamente el Raya, que iba de tercero, dio un mitin con la puntilla hasta que levanto al toro. Así que  se enfriaron los tendidos y lo que tenía que ser un triunfo se quedó en vuelta al ruedo. 

Oliva Soto demostró que no es un figurín, sino que lidia y torea con clase, gusto y poder. Al cuarto de la tarde, que tuvo los mismos defectos que el primero pero careció de sus virtudes, le aplicó la misma receta pero las embestidas del toro carecieron de emoción. Mató mal.   

De Nazaré y Diego Silvetti no se puede decir nada que luego pueda a recordarse con claridad. Si quisieramos ser fieles narradores de lo que hicieron, deberíamos esforzarnos por aburrir a los lectores. Ahorrémonos el esfuerzo.    

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