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domingo, 23 de septiembre de 2012

FERIA DE SAN MIGUEL EN SEVILLA 2012 (I, II)

PARA LO QUE HAY QUE CONTAR, MEJOR MORDERSE LA LENGUA
(o la esclavina del capote de paseo como hace Victor Cañas en la foto de ÁLVARO PASTOR TORRES)



Viernes 21 de Septiembre de 2012
Plaza de Toros de Sevilla
Seis novillos de Juan Pedro Domecq para Rafael Cerro, Tomás Angulo y Gonzalo Caballero

Los novillos: Bien presentados, armados y con hechuras de toros pero flojos, débiles y claudicantes. Todos muy nobles, rayando en la idiotez. Pitados en el arrastre. 

Los triunfadores de la temporada: Nadie se acordaba ya de qué meritos habían mostrado para venir con título de tales. Al parece Cerro y Angulo por ser extremeños y ex-alumnos de la escuela de Badajoz, que se ve que tiene poder en Sevilla. El tal Caballero creo recordar que fue el suicida que se dejó apalear por los novillos de Fuente Ymbro en abril. 
Lo más emocionante de la tarde:

Un quite de José Amores a Agustín Marín, al que perseguía el primer novillo de la tarde tras haberle dejado un solo palo del el tercer par.

En el segundo el Suso salta las tablas con gallardía tras el primer par, pero pierde las manos y se da un carajazo de aupa.

El tercero fue pronto en banderillas, acudió con alegría al caballo y salió con celo tras lo capotes. Quiso y no pudo porque careció de fuerzas y no tuvo torero delante que lo comprendiera. Caballero encimista y pesado escuchó pitos por alargarse más de la cuenta.

En el cuarto Cerro fue muy aplaudido por los extremeños de la sombra.  

Con el quinto, Funcionario corniveleto, se lució El Suso  en la briega y fue aplaudido por todos.  Angulo fue muy aplaudido por los extremeños del sol.  

En el sexto el Maki, que ya tiene unos cuantos años y aun más kilos, saltó al callejón tras el segundo par sin apostuta y un poco encogido pero cayó de pié, lo que satisfizo mucho a los que nos pasamos de romana en el Sol Alto y que nos acordábamos del pellejazo que dió el atlético Suso en el segundo novillo. En el mismo tercio Curro Robles se desmonteró tras dos soberbios pares. 

Caballero es un novillero codillero que se trae al novillo encima, así que al tercer pase de muleta éste lo empitona con el izquierdo y lo levanta por los aires. Tras el revolcón, despeinado y sin zapatillas, Caballero se viene arriba porque tiene condiciones suicidas. Entonces Tejera, que tiene condiciones de camorrista, le anima dándole música, como a los boxeadores sonados le echan agua en la cara y los empujan al ring a recibir más. El publico se anima también pero se desengaña pronto, lo que tarda Caballero en empezar a sufrir enganchones y el novillo en ir quedándose. Termima la faena con unas bernardinas sin que Caballero sepa todavía como no le ha cogido el toro, que parece era su proposito. Mata muy bien, de una única y certera estocada de la que rueda el novillo. Los extremenos del sol y la sombra piden la oreja para el madrileño y el presidente Salguero, el del indulto de Arrojado, se somete a la democracia asamblearia y a los deseos de las minorías sin complejos. Oreja barata.


Sábado 22 de septiembre de 2012
Plaza de Toros de Sevilla
Seis toros de Alcurrucén para El Cid, Sebastián Castella y Daniel Luque

Los toros: Abantos, inciertos, huidizos en el primer tercio. Crearon desconcierto en las cuadrillas y desorden en la lidia. Los picadores cobraron sin trabajar o por simular que trabajaban. En la muleta se emplearon sin ganas aunque embistieron algo, al menos hasta quedarse parados.

El primero se llamó, Guitarra, y fue castaño, de la família de músicos coloraos de Alcurrucén. Lo sometió bien El Cid con la derecha hasta que se lo llevó por delante el toro. Tras el revolcón todo fue un poco a menos.   

El segundo, Sultán, negro bragao y con la cara alta en la muleta. Castella citando con el piquito de la muleta y sin cruzarse, fuera de cacho casi siempre.

El tercero, Sucesor II, dice el programa de mano que era negro pero también estaba chorreao en colorao. Era estrecho de sienes y tenía la encornadura hacia arriba y abrochada, no debían de haberlo traído por feo. Lo sacó Luque muy bien con pases mandones y bajos, duró el toro algo en la muleta y Luque se cruzó muchó para obligarlo a acometer. Luego se agotó el toro y ya no hubo nada que hacer y menos que ver.  

Al cuarto, Peluquero, tuvo mandanga. Le hizo un recorte el El Boni al intentar poner el tercer par cuando se arrancó de forma imprevista; luego dejó solo un palo. Fue un detalle aplaudido, ya nos podemos hacer una idea exacta de por donde iba la tarde. El Cid se llevó un pitonazo en el pecho del que se dolió al entrar a matar y quedarse esperando Peluquero con la cara alta.  

El quinto, Sucesor, dicen que era melocotón, dejémoslo en clolorao clarito, alto de grupa con andares de mastín y temperamento de ternera gallega. Todo muy a propósito para que nos aburriera Castella.

El sexto se llamaba Gavilán y dice el programa que de capa castaña clara aunque yo le ví retinto. ¿Qué hizo Luque? Yo que sé, todo era de una pesadez insoportable, así que me dediqué a ver una foto que venía en el programa de mano: Gallito poniendo un par por los adentros sin apenas sitio, lo mejor de la tarde.         

jueves, 26 de abril de 2012

TRASTORNO BIPOLAR Y LÁGRIMAS DE SAN PEDRO

25 de abril de 2012. Plaza de Toros de Sevilla. 14º festejo de abono

Fotos, gentileza de Pepe Morán
La Plaza de Toros de Sevilla sufre un grave trastorno bipolar. Media plaza se encuentra en evidente estado maníaco, manifestando una euforia desmedida ante cualquier nimiedad. Se aplauden picotazos traseros y bajos en la suerte de varas. Se aplauden pares de banderillas a toro pasado. Se aplaude a los picadores por caerse del caballo. A los toreros por enganchar los engaños o pinchar con la espada. Se regalan orejas y pollos. La banda toca a destiempo compases charangueros que finalizan repentinamente. Otra media plaza se encuentra sumida en la más triste melancolía. Bosteza, no le interesa lo que pasa en el ruedo, pierde la mirada aburridamente en los tendidos buscando a algún conocido, a alguna mujer guapa quizá. Aveces, despierta, se enfada y profiere un grito de rabia o unas risas y palmas destempladas, sarcásticas. Pita a los toreros, a la banda y a la presidencia. 

Seis toros de Jandilla y Vega Hermosa se han corrido hoy. Bien presentados, quizá algo pasados de romana rondando algunos los 600 kilos, nobles y con clase en la embestida, pero sin fuerzas para aguantar tantos kilos ni las exigecias de la lidia. Estos toros hubieran servido, como dicen los taurinos, en plazas de segunda, en Jerez o en Algeciras, donde la suerte de varas consiste por lo general en un picotazito tras colocar al toro literalmente encima de caballo, sin obligarle a dar un solo tranco en la embestida. Si el toro está más fuerte se le rompe el solomillo para que baje la cara y ya está. Banderillas, sólo dos pares y sin dejarse ver, no vaya a ser que el toro embista al galope, por favor. En Sevilla sin embargo queremos que todo se haga reglamentariamente: dos puyazos viendo al toro entrar al caballo, tres pares de banderillas dejándose ver. El resultado es que los toros, que no tiene fuerza ninguna, llegan reventados a la muleta y se paran o se caen. La solución al trastorno maníaco-depresivo que venimos sufriendo en Sevilla parece que pasa por traer toros íntegros y de poder que resistan la lidia que queremos ver o por amoldar esta a las exigencias a la baja de los toros flojuchos y noblotes, claro que entonces seríamos una plaza de segunda. 

Bueno, dejémonos de parapsicología y veamos que es lo que ha pasado hoy. Al primero no lo he visto en el caballo ni en banderillas. He llegado un poco tarde a la plaza por culpa del mal servicio de autobuses que ofrece la empresa publica municipal de transportes TUSSAM. Una hora y diez minutos he estado esperando el 22. Han pasado tres autobuses repletos de feriantes y ninguno ha abierto para subir a los que estábamos en la parada. Gracias a que finalmente me he colado por detrás mientras se bajaba una señora he podido llegar con la corrida ya empezada, sino todavía estaría esperando al 22. No les cuento mi conversación con el chófer por no escandalizar, pero me hice el indignado con la escusa de que iba a trabajar y llegaba tarde. En fin, a lo que iba; que cuando llego a la plaza el toro está picado y lo que veo es un animal gordo  y axfisiado que no puede arrastrar su propia alma por el ruedo. El  Cid lo torea bien por el derecho, inicia la tercera tanda al natural pero ya no hay toro. Mata de pinchazo y estocada entera. El cuarto toro era bonito y serio por delante pero tenía abierta la boca ya antes de tomar la primera vara. Tras el primer puyazo claudica. Briega bien el Boni, se luce Alcalareño en banderillas y saluda montera en mano.  El Cid lo cita de lejos e intenta su faena clásica pero no tiene oponente, el toro es noble y embiste con la cara baja y fija pero no tiene fuerzas para repetir más de dos o tres veces ni aguanta la tercera tanda. Lo mata de estocada entera atravesada y un poco caída. 

El primero de Castella es un toro castaño bien presentado pero regordío, acochinado. Lo castigan con una vara trasera. Castella intenta un quite no se sabe de qué clase y sale de la suerte atropellado y con el capote rajado. Castigan más al toro con otra vara trasera, en medio de la columna vertebral. Javier Ambel se deja ver en dos buenos pares y saluda. Castella larga velas con el pico. Se da mucho tiempo entre tanda y tanda ¿Para que respire el toro o para pensar lo que tiene que hacer? Sigue despidiendo la embestida para afuera citado con el pico. Suena pitos y protestas de los inteligentes. Algún agradador del Cuatro Alto mira al Ocho para identificar a los talibanes. Termina Castella con un arrimón vulgar, muy aplaudido por los maníacos. Caza una estocada al paso tras pinchar. El quito toro tiene cuajo, es serio pero está disminuido de los cuartos traseros. No tiene fueras para entrar al caballo, se derrenga en la primera vara. Se duele en banderillas. Tiene fijeza y celo por embestir a la muleta pero por falta de fuerzas lo hace rebrincando. Castella, demostrando lo que vale, se descompone  y luego intenta vender la moto obligado mucho al toro para que claudique y lo exima de toda culpa. Mata con el descabello tras una estocada casi entera pero tendida.  Adiós Napoleón. 

Cuando el tercero de la tarde sale del recibimiento que le ofrece Talavante por chicuelinas lo hace renqueando y mostrando que no tiene fuerza en las manos. En consecuencia, no lo pican o simulan picarlo y le ponen las banderillas rápido y sin obligarlo. Llega con algo de fuerzas a la muleta, es noble, Talavante lo templa y manda por el derecho jugando magistralmentela la muñeca y rematando el de pecho al hombro contrario. Con la zurda saca un natural de antología. Tejera decide intervenir y suena una charanga que no se acopla con el toreo del pacense. Tejera hace demasiadas veces el papel de tonto de la película, el que entra e escena a destiempo, el del papel prescindible. El toro no aguanta una faena larga así que los pases de Talavante van a menos. Mata de estocada caída. Oreja poco exigente y de nuevo le regalan un gallo. En la cabeza de cada aficionado va tomando forma un pensamineto lúgubre.

Antes de que cante el gallo... 

El último toro tiene 597 kilos y es alto. Lo recibe Talavante con unas verónicas frías. Dobla las manos en la primera vara. Cuando lo ponen para la segunda sucede una escena curiosa. El toro es tardo y el caballo, que aunque a ciegas presiente el encuentro se rebela y quiere quitarse de la suerte, por eso levanta las manos y se sostiene sobre los cuartos traseros. Algunos confundidos creen que el picador se está luciendo y aplauden. Tras las banderillas el toro ya no tiene fuerzas, se para, cuando embiste pierde los pies. Lo mata Talavante de una estocada tras pinchar dos veces.  

... me negarás tres veces.

martes, 24 de abril de 2012

PLAZA PORTATIL DE LA REAL MAESTRANZA, BORREGOS DE DANIEL RUIZ

Lunes 23 de abril de 2012. Plaza de Toros de Sevilla. 12º festejo de abono

Nauseabundo encierro de Daniel Ruiz, al que apeo el tratamiento de don ya que ayer faltó al respeto a todos los que pagamos nuestras entradas para ir a ver la porquería de corrida de toros que trajo a Sevilla. Una corrida de toros pude salir mansa, porque puede ser condición del ganado bravo el mansear, pero lo que no puede estar es mal presentada y falta de fondo físico o, simplemente, no puede estar enferma. El primero era bizco y flojo, fue devuelto y salió un sobrero de Parladé solo un poco menos flojo. El segundo debía pertenecer a otra especie, quizá era un novillo de cebú o un okapi pequeño, más que morrillo tenía giba y era estrecho de sienes por lo que aparentaba tener cuernos, además  no claudicó porque Manuel Cid no le puso la pica. El tercero estaba bien hecho pero era pequeño, anovillado y se cayó al suelo en la segunda vara, lo devolvieron y salío un sobrero de Montealto cuajado y bien presentado pero sin casta. El cuarto fuertemente protestado por anovillado. El quinto salvó el expediente por tener algo de cara. El sexto fue flaco y con cara de becerro, más propio de una portatil de pueblo que de la Plaza de Sevilla.  

Con semejantes desechos tres presuntas figuras del toreo se dedicaron a hacer como que toreaban. Sebastián Castella, ya lo he dicho con ocasión de su anterior actuación, contagia su frialdad al público, al menos a los aficionados. Nadie espera que haga algo de provecho. No se entiende porqué es una de las bases del abono. Silencio en el primer toro, el sobrero de Parladé.  Por intentar dar unos cuantos pases enganchando siempre la muleta por carecer de temple y dejando que los borregos de ayer se la puntearan, le concedieron el inexplicable honor de saludar desde el tercio tras dar muerte a su segundo. 

Cayetano quiso agradar y se fue a recibir al primero a portagallola, le dió una larga cambiada y lo recogió muy bien con  verónicas vibrantes. Ahí se quedó todo. No se picó al extraño animal que le había tocado en suerte, aunque quiso darle importancia, escenificando como siemrpe lo accesorio y no haciendo nada de lo fundamental. Lo mató de una estocada trasera y salió a saludar al tercio muy aplaudido por el mujerío y los encorbatados ocasionales. En su segundo, muy protestado por chico y al que tampoco se picó, desplegó una tauromaquia insulsa y vulgar en la que, como sus compañeros, demostró incapacidad para templar y mandar y todo acompañado por una fuerte división de opiniones en los tendidos, unos pitaban y otros aplaudían. Mató de pinchazo y media. Suponemos que su aparición en La Maestranza le servirá para seguir vendiendo relojes, colonia, ropa y calcetines. 

Daniel Luque va cuesta abajo. Se equivoca con este ganado. Debería optar por hierros encastados porque tiene capacidad e inteligencia para entenderlo, someterlo y agradar a los aficionados. Se estrelló con dos borregas que no tenían un pase ni trasmitían emoción. Como siga así se le pasa la Feria en blanco. 

El público volvió a tener una actitud lamentable. Se aplaude todo, un pinchazo en hueso, un par de baderillas a toro pasado o una caida del picador y, por supuesto, que no se pique a los toros. Comentaba un compañero de localidad que el silencio de Sevilla es un mito, una sublimación de la actitud que en otro tiempo mantenían un público entre los que había mucha gente acostumbrada o familarizada con las faenas camperas y los tentaderos, donde se guarda silencio y quietud para no duistraer a los animales. Hoy día la mayoría de la gente no sabe lo que está viendo y guarda silencio por ignorancia. Decía el mismo vecino, que cada vez hay menos aficionados en la plaza y más público ocasional, que sólo va una vez o de vez en cuando va a los toros a ver a las figuras mediáticas como a Cayetano. 

Azul Soraya. Fue el cometario del día, a falta de cosas realmente interesantes, el color del vestido de José Chacón, segundo de la cuadrilla de Sebastían Castella. Aparecía escrito en el programa como "azul soralla", pero debe ser una confusión con Sorolla, por aquello de los colores y los pintores. En realidad se llama así a una tonalidad de azul en honor de los ojos de la princesa Soraya, primera mujer del Sha de Persia, que debía tenerlos preciosos. Como la corrida de ayer fue una mierda, dicho con perdón y todas sus letras, y no tenemos fotógrafo nos consolamos ilustrando esta crónica con una foto de la princesa persa. 


sábado, 21 de abril de 2012

EL FUNDI SE VA, MORANTE ESTÁ IDO Y A CASTELLA NO SE LE ESPERA

Sábado 21 de abril de 2012. Plaza de Toros de Sevilla. 10ª corrida de abono

Foto tomada de
http://www.sevillatoro.com/
Toros de Garcigrande y de Domingo Hernández. Encaste Domecq. En el límite reglamentario de la báscula. Sin trapío. Sin cara. Defectuosos de pitones. Se le pueden aplicar todos los apelativos despectivos de los toros sin presencia: raspas, gatos, cochinillos, borregos, etc...

José Pedro Prados El Fundi se despedía de Sevilla. Siempre ha venido con los Miuras y con alguna otra corrida dura. Los toros de Garcigrande le cogen a contra estilo. No puso banderillas a ninguno de sus dos toros, ni nadie se lo pidió; lo que nos extrañó a algunos. Al primero parecía lidiarlo con prevenciones y cruzándose mucho para sacar pases uno a uno, como si fuera un marrajo, cuando no pasaba de borrego. Al segundo le arrancó pases, sonó la música, se enfadó y pitó el público y el propio torero mandó callar a la banda. Por este gesto recibió aplausos. Mató regular y como en conjnto estuvo digno, se reconoció su carrera con una vuelta al ruedo que dio sin capote, un detalle poco elegante.  

Morate estuvo ausente. Vestido con un traje ¡amarillo!, dio un par de verónicas buenas dentro de un conjunto de dudas y enganchones. No quiso ver a sus toros, se desentendió y mató pésimamente, al segundo de un bajonazo atravesao e infame.Creemos que su carrera va mal encaminada si siguen eligiendole toros tan dudosos como los de esta tarde. Están bien para que Cayetano de el pego por ahí y se gane unos cuantos contratos publicitarios, pero para Morante, que se supone quiere ser figura del toreo de verdad, solo lo pueden llevar al fracaso.  

Sebastián Castella aburre hasta a las moscas. Torea sin cintura, tieso y así es imposible que mande y termina enganchando la muleta. Su frialdad se contagia a los tendidos. Se supone que sabe torear y que tiene un toreo poderoso. Pero en Sevilla no se le ve practicarlo desde hace tiempo.  

sábado, 25 de junio de 2011

EL JULI EN ALGECIRAS, 2010-06-26

Sábado 26 de junio de 2010
PLAZA DE TOROS DE LAS PALOMAS, ALGECIRAS
Seis toros de Núñez del Cuvillo para
El Juli. Sebastián Castella y Miguel Ángel Perera

Se habían anunciado en los carteles toros de Zalduendo pero al parecer tres de los que trajeron de Cáceres no pasaron el reconocimiento y el ganadero retiró la corrida. En su lugar se trajeron seis toros de Núñez del Cuvillo que en conjunto resultaron nobilísimos y aptos para el lucimiento de los toreros pero también anovillados y escasitos de cara.


Como ya nos pasó hace pocos años en Los Barrios, las entradas que nos habían vendido resultaron duplicadas así que la empresa nos mejoró cambiando nuestras localidades de sol y sombra del tendido 9 por otras de sombra del 3. Desde aquí vimos saltar al primer toro, número 228, nacido en junio de 2005, 535 kilos, negro mulato y chorreado, pobre de cara, anovillado y gordo que tomó una sola vara y flojeó pero que resultó ser un auténtico carretón en el último tercio, sin un mal gesto ni dificultad para El Juli, que tras aplicarle una lidia técnicamente perfecta ante un público todavía frío lo mató de un pinchazo y una estocada entera un poco caída que le valió una oreja.

El cuarto venía marcado con el número 78 en el costillar, era castaño y de cuerna gacha y pitones brochos, pesó 470 kilos y supuestamente cinqueño porque había nacido en octubre del año 2005. No lo picaron o hicieron como que lo picaban. Mostró tendencia a rajarse e irse a las tablas de la solanera. El Juli le dio varias tandas correctas manteniéndolo en el centro del ruedo y lo mató de una estocada delantera y caída que provocó hemorragia. Le dieron otra oreja para que saliera por la puerta grande.


Foto: JMR


CASTELLA EN ALGECIRAS 2010-06-26




















Sebastián Castella toreando por el derecho a segundo de la tarde, de Núñez del Cuvillo, nº 105, 478 kilos, nacido en octubre de 2005, colorao, bragao, bociblanco y calcetero. Sólo tomó una vara y nos hubiera gustado verlo tomar otra pues en el único puyazo que le dieron empujó de frente con los dos pitones y metió riñones. Castella estuvo efectista aplicando su habitual lidia de quietismo y cercanías que conectó rápidamente con los tendidos. Demostró este toro nobleza y bondad y si el francés se hubiera limitado a torear al natural y de largo hubiéramos visto algo emocionante, pero nos tragamos una larga sucesión de ese tipo de pases en el que el torero se queda quieto y pasa el toro sin que lo manden, de circulares, de semipases muy cerca de los tobillos, y todo ese repertorio que emociona a la gente. Mató Castella de una entera un pelín trasera de la que cayó fulminado el toro y le dieron dos orejas.

El número 217 también nació en junio del 2005 pero fue negro, pesó 510 kilos y era cariavacado y de pitones astifinos y veletos. Tomó una puya entrando al peto con los dos pitones de frente pero con la cara alta y derribó al caballista al apretar el toro contra las tablas. Castella tuvo algunas prevenciones porque el toro echaba la cara arriba en los remates pero jugó su repertorio quietista y de cercanías que tanto gusta a los públicos. Mató de estocada un poco tendida, le pidieron la oreja y el presidente no concedió nada.

PERERA INDULTA UN NÚÑEZ DEL CUVILLO, ALGECIRAS 2010-06-26

El tercero estaba marcado con el número 74, había nacido en junio del año 2005 o sea que era supuestamente cinqueño, pesó 496 kilogramos, lució un pelo negro mulato y careció de cornamenta y trapío. Le pusieron una vara de trámite que apenas le rompió un poco el pellejo sobre la paletilla izquierda así que no perdió sangre durante la lidia y llegó al final de una larguísima faena con fuerzas para seguir embistiendo. Perera aprovechó esta circunstancia, que seguramente provocó él mismo, para dar pases de todos los colores y sabores al nobilísimo animal, que sin un sólo aspaviento repitió humillando muchísimo detrás de la muleta del torero. Tan noble fue el toro que nos pareció un animal bobo incapaz de aprender, como hacen otros que las figuras no quieren ni ver. Yo no sentí emoción alguna viendo este tipo de espectáculo basado en una nobleza extrema en la que la bravura está por demostrar, entre otras cosas en la pelea con el caballo. Indultaron al toro tras la sorprendente consulta del presidente al ganadero y Perera paseó dos orejas simbólicas y un rabo por la lidia artística a un novillejo grande muy noble en la que no tuvo que resolver dificultad alguna.

El que cerró la tarde fue un precioso toro jabonero de pelo muy brillante de 511 kilos, con buena conformación de cuerna y mayor presencia, nacido en septiembre del 2005 y marcado con el nº 18. A pesar de su mejor presentación no tuvo la bondad pastueña de sus compañeros. Perera lidió despegado y con el pico de la muleta, fuera de cacho siempre que pudo y logró que la gente creyera que el toro era muy malo y manso. Mató pésimanete de una estocada caidísima que hizo guardia, dos pinchazos, entera y descabello.
En resumen: Se corrió una novillada gorda y con poca cara que no se picó para diversión de un público agradecido y bondadoso que premió a los toreros por andar fáciles ante tres toros muy nobles y pastueños y que en ningún momento exigió que resolvieran las pocas dificultades que presentaron los otros tres. No sé que hará el ganadero con el toro indultado, al aparecer apodado Lanero, que llevaba 5 años en la dehesa sin que nadie se diera cuenta de que servía para padrear, quizá por su falta de trapío.



Indulto de Lanudo




Miguel Ángel Perera en Algeciras - Indulto de Lanudo from pablolr89 on Vimeo.

Algeciras 2010 (III)


Algeciras 2010 (II)

Algeciras 2010 (I)

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